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Mi Cirugía OrtognáticaGuía del Dr. Stefan Domančić
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Capítulo 2 · Tu caso

Cara clase II: convexa, larga, corta o birretrusa

Muchas veces no son los dientes. Es la base que los sostiene.

Cómo es la cara clase II

En la cara clase II, la mandíbula queda atrás respecto del maxilar. Muchas personas llegan diciendo "tengo los dientes salidos", y a veces es así: los dientes de adelante se inclinan hacia afuera (Clase II división 1). Otras veces se inclinan hacia adentro y quedan escondidos (división 2). En el fondo, lo que define a esta cara es cómo se desarrollaron los huesos: en la mayoría de los casos, a la mandíbula le faltó desarrollo y, muchas veces, también al maxilar, en las tres dimensiones.

No hay una sola cara clase II. Las más frecuentes son:

Convexa: el perfil se curva hacia afuera en el centro y el mentón queda atrás, con una mandíbula pequeña o poco definida que se continúa con el cuello sin diferenciarse.

Larga: a la falta de desarrollo hacia adelante se suma un rostro que creció de más hacia abajo. La contamos en Cara larga.

Corta: el rostro tiene poca altura, los dientes de arriba cubren gran parte de los de abajo y el surco bajo el labio se marca. La contamos en Cara corta.

Birretrusa: a los dos maxilares les faltó desarrollo y los dientes pueden encajar bien. La contamos en Cara birretrusa.

A la izquierda, proporciones promedio; a la derecha, el patrón de la cara clase II larga.
A la izquierda, proporciones promedio; a la derecha, el patrón de la cara clase II larga.

Lo que se nota y lo que se siente

Estético: perfil convexo, mentón hacia atrás y un contorno de la mandíbula que se define poco. Los dientes de adelante se ven salidos o, al revés, escondidos, y suelen enchuecarse porque no tienen espacio. El labio de abajo puede quedar detrás de los dientes de arriba, y el rostro puede verse más infantil o, con los años, envejecer antes de tiempo, porque los tejidos tienen menos soporte. La nariz también puede verse prominente sin ser el problema: cuando la mandíbula y el mentón quedan atrás, destaca por contraste. Lo que importa es el rostro en su armonía total, no una parte aislada.

Funcional: cuando la mandíbula se desarrolla menos, la lengua y los músculos que se anclan en ella tienen menos lugar, y el espacio para respirar se reduce, sobre todo al dormir: ronquido, un descanso que no repara, somnolencia durante el día, despertares en la noche. Cortar alimentos con los dientes de adelante y cerrar los labios sin esfuerzo también pueden costar. En la juventud muchas veces no se nota; con los años, los músculos de la garganta pierden tono, y el ronquido o la apnea pueden aparecer o aumentar.

Oral: los dientes de adelante salidos quedan más expuestos a golpes y fracturas. Si los de arriba cubren mucho a los de abajo, los inferiores pueden marcar la encía o el paladar. Las articulaciones de la mandíbula son más susceptibles a tener problemas (TTM): dolor, cansancio al masticar o al mantener la boca abierta un rato largo, ruidos y, a veces, una mandíbula que se traba o se sale de su lugar.

Postural: para ganar espacio al respirar, la cabeza tiende a adelantarse y muchas veces se respira por la boca. La lengua descansa baja y, al juntar los labios, el mentón se tensa y se arruga.

Cómo se trata

No hay una fórmula única. Cada caso se decide en particular, según lo que muestra tu diagnóstico, lo que tú prefieres y lo que el equipo ve para tu situación. Lo más frecuente es que la base sea el trabajo conjunto de la ortodoncia y la cirugía: los dientes, y cómo encajan, son la llave que hace que todo calce y se mantenga, y la cirugía lleva la estructura a una posición óptima y armónica. En la cara clase II, el objetivo es la armonía del perfil y del rostro, con mejoras estéticas y funcionales en equilibrio. Cuando la estructura llega a una posición armónica, los tejidos vuelven a sostenerse desde adentro y, en muchos casos, se observa un efecto rejuvenecedor, una especie de lifting reverso. Según el caso, se suman otras especialidades o procedimientos del rostro. Todo se planifica antes sobre el clon digital de tu rostro; el camino completo está en El proceso.

Si te reconoces en esto, el primer paso es mirarlo completo. En la evaluación estudiamos tu rostro de forma integral y conversamos tus opciones.

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Preguntas frecuentes

¿Clase II es lo mismo que tener los dientes salidos?

No siempre. En algunos casos los dientes de adelante se inclinan hacia afuera; en otros, hacia adentro, y casi no se notan. En ambos, muchas veces lo de fondo es que a la mandíbula le faltó desarrollo. Por eso se estudia el rostro completo: cómo se relacionan maxilares, dientes y articulaciones.

¿Se puede resolver solo con ortodoncia?

En algunos casos, la ortodoncia de compensación es una alternativa válida: acomoda los dientes sin mover el hueso. Cumple objetivos más acotados y, en ciertos casos, tiene consecuencias que no son las ideales. En consulta revisamos contigo cada opción, con sus ventajas y sus límites, para que decidas con información clara.

¿La Clase II tiene relación con el ronquido?

Puede tenerla. Cuando a la mandíbula le faltó desarrollo, la lengua y los músculos que se apoyan en ella tienen menos espacio, y la vía aérea también, sobre todo al dormir. El ronquido o el cansancio al despertar son señales para evaluar, no un diagnóstico. Si se sospecha apnea, se confirma con una polisomnografía y otros exámenes, y trabajamos en equipo cuando el caso lo requiere.

¿Por qué me duele o se me traba la mandíbula?

En una Clase II, las articulaciones de la mandíbula son más susceptibles a tener problemas: dolor, cansancio al masticar y, a veces, luxaciones, cuando la mandíbula se traba o se sale de su lugar al abrir. Por eso el plan las considera desde el inicio: que lleguen bien preparadas a la cirugía, queden en una posición óptima y sigan funcionando bien en el tiempo.

¿La cirugía siempre incluye el mentón?

No siempre. Muchas veces lo que necesita desarrollo es la mandíbula completa, no solo el mentón, y llevarla a su posición es lo que le da definición al rostro. Otras veces el plan suma una mentoplastia, o también el maxilar, para lograr armonía y función. Se decide caso a caso, en la planificación virtual sobre el clon digital de tu rostro. Sobre mentoplastia e implantes de mentón, lo contamos en [El mentón](/menton/).

¿Me va a cambiar la cara?

Tu rostro va a verse en armonía, pero sigues siendo tú. La cirugía lleva las estructuras de tu rostro a una posición óptima: tus rasgos se apoyan mejor y el perfil se equilibra. En la planificación virtual revisamos juntos hacia dónde vamos, antes de operar.

¿Cuándo se puede operar?

Se opera cuando el crecimiento craneofacial se ha estabilizado, y eso se evalúa caso a caso. No hay un límite hacia arriba: lo que define el momento es tu diagnóstico y tu preparación, no una fecha en el calendario.

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