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Mi Cirugía OrtognáticaGuía del Dr. Stefan Domančić
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Capítulo 4 · Después

Nutrición: comer también es recuperarse

Llegar bien a la cirugía y mantenerse bien después también es salud.

Comer también es recuperarse

Comer bien es parte del tratamiento, antes y después de operarte. Una alimentación suficiente te da energía, ayuda a que los tejidos se recuperen y hace que los días se sientan más livianos. Al principio cambia la forma de comer, no la importancia de hacerlo. Más que una pauta fija, te orientamos y te guiamos en cada etapa, según cómo avanzas; aquí te contamos, en general, cómo suele ser ese camino.

De líquido a blando, a tu ritmo

En los primeros días la alimentación suele ser líquida o muy suave: sopas, cremas y preparaciones licuadas. Luego se avanza a texturas blandas, que se deshacen con poco esfuerzo, y más adelante se vuelve de forma gradual a lo habitual. El paso de una etapa a otra no depende del calendario sino de tu evolución, y lo aprueba tu equipo en los controles.

Lo que ayuda

Reforzar las proteínas en cada comida —huevo, legumbres, carnes o pescados licuados—, porque acompañan la recuperación. Mantener una dieta balanceada y evitar los excesos de carbohidratos, como jugos, leches o helados. Hidratarse bien, sobre todo con agua, a lo largo del día. Comer porciones pequeñas y más seguido si el apetito es poco. Y consultar antes de agregar suplementos: tu equipo te indicará si los necesitas.

Prepárate antes

Un poco de preparación hace una gran diferencia. Antes de la cirugía conviene tener en casa una buena licuadora, recipientes para porciones, los utensilios que tu equipo te indique y algunos alimentos base listos. Algunas personas dejan sopas y cremas preparadas y congeladas. Comer blando suele ser una de las partes más aburridas de la recuperación, y tener algunas recetas a mano ayuda a motivarse y a variar. Compartir las indicaciones con quien te acompañe los primeros días ayuda a que todo fluya con calma.

El vapor: algo tibio, recién servido. Comer bien también es parte de recuperarse.

La higiene de la boca, desde el primer día

La higiene de la boca es clave desde el primer día: baja el riesgo de infecciones y la inflamación, y ayuda a que la recuperación y la movilidad avancen más rápido. Después de cada comida importa más que nunca, sobre todo si tienes brackets. Tu equipo te enseñará cómo hacerlo en cada etapa: con qué cepillo, con qué enjuague y con cuánta suavidad. Si algo te incomoda, pregúntalo en el control: siempre hay una forma de ajustarlo.

Columna invitada

Nutrición antes y después de una cirugía ortognática y/o maxilofacial

Por Makarena Guerra Pino, nutricionista de nuestro equipo

La nutrición es una parte importante del proceso de preparación y recuperación de una cirugía ortognática o maxilofacial. Una adecuada alimentación antes de la intervención permite preparar al organismo, mientras que después contribuye a favorecer la cicatrización, mantener un buen estado nutricional y acompañar la recuperación, adaptándose a las necesidades de cada paciente.

1. ¿Cómo prepararse antes de la cirugía?

La evaluación nutricional permite conocer los hábitos alimentarios y antecedentes de salud, identificar posibles deficiencias nutricionales y abordarlas oportunamente para favorecer una adecuada recuperación.

La preparación previa también permite organizar las compras, planificar las comidas y resolver dudas sobre la alimentación durante las distintas etapas del proceso. Llegar en buenas condiciones nutricionales ayuda a preparar al organismo para la intervención.

2. ¿Cómo cambia la alimentación después de la cirugía?

Después de la intervención, la inflamación y las restricciones de masticación pueden dificultar la alimentación. Por eso, la consistencia de los alimentos debe adaptarse progresivamente según el tipo de intervención, la evolución de cada paciente y las indicaciones del equipo tratante.

  • Etapa líquida: considera preparaciones que contribuyan a la hidratación y al aporte de los nutrientes mínimos.
  • Etapa papilla: incorpora preparaciones suaves, homogéneas y sin trozos.
  • Etapa blanda: permite avanzar hacia alimentos suaves que requieran poca masticación.
  • Retorno progresivo a la alimentación habitual: se incorporan nuevas texturas de acuerdo con la evolución de cada paciente y las indicaciones del equipo tratante.

Estas etapas son orientativas, ya que la progresión y la duración de cada una dependen del tipo de intervención, la evolución y las necesidades de cada paciente.

3. ¿Por qué es importante el seguimiento nutricional?

Durante la recuperación, es fundamental mantener un aporte adecuado de proteínas, energía y líquidos para favorecer la cicatrización y preservar el estado nutricional.

El seguimiento nutricional permite evaluar la progresión, detectar dificultades en la alimentación y entregar recomendaciones acordes a cada etapa de recuperación, siempre en coordinación con las indicaciones del equipo tratante.

Una adecuada alimentación es una aliada clave durante todo el proceso.

Este artículo entrega información nutricional general y no reemplaza la evaluación profesional ni las indicaciones individualizadas del equipo tratante.

¿Quieres saber cómo preparar tu alimentación antes y después de la cirugía? Lo conversamos en la evaluación.

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Preguntas frecuentes

¿Qué voy a poder comer los primeros días después de la cirugía?

En general, alimentos líquidos o muy suaves, como sopas, cremas y preparaciones licuadas, reforzando las proteínas en cada comida. Conviene evitar los excesos de carbohidratos, como jugos, leches o helados. La consistencia y los tiempos de cada etapa te los indica tu equipo según tu evolución.

¿Hay una dieta fija que tenga que seguir?

Más que una pauta fija, te orientamos y te guiamos en cada etapa. Lo esencial es reforzar las proteínas, mantener una dieta balanceada y evitar los excesos de carbohidratos. Tu equipo va aprobando cada paso según cómo avanza tu recuperación.

¿Cuándo vuelvo a comer normal?

De forma gradual. Se pasa de líquido a blando y luego a lo habitual, a medida que tu masticación y tu recuperación lo permiten. No hay una fecha única: tu equipo te irá aprobando cada paso en los controles.

¿Necesito suplementos o vitaminas?

No necesariamente. Muchas veces, una alimentación balanceada y con suficientes proteínas es suficiente. Si tu caso requiere algún suplemento, tu equipo te lo indicará; es mejor no agregarlos por cuenta propia.

¿Cómo hago para no aburrirme de comer blando?

Es normal que esta sea una de las partes más aburridas de la recuperación. Variar sabores y preparaciones ayuda, y tener algunas recetas a mano hace que comer sea más entretenido y te mantiene motivado. Si necesitas ideas, pregúntale a tu equipo.

¿Qué conviene tener en casa antes de la cirugía?

Una licuadora, recipientes para porciones, alimentos base y los utensilios que tu equipo te indique. Tener sopas o cremas preparadas con anticipación ayuda mucho en los primeros días. Y comparte las indicaciones con quien te acompañe.

¿Desde cuándo tengo que lavarme los dientes?

Desde el primer día. La higiene de la boca baja el riesgo de infecciones y la inflamación, y ayuda a que la recuperación avance más rápido. Se hace con suavidad, siguiendo las indicaciones de tu equipo para cada etapa: el tipo de cepillo, el enjuague y cómo limpiar alrededor de los brackets si los tienes.

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