El mentón: mentoplastia o implante
El mentón ordena el perfil. Se corrige mejor moviendo tu propio hueso, mirando el rostro completo, que agregando un material encima.
Lo que hace el mentón
El mentón da proporción a la parte inferior del rostro: sostiene el labio de abajo, define el ángulo entre el mentón y el cuello y da soporte a los tejidos bajo la mandíbula. Puede ser pequeño, estar hacia atrás o hacia adelante, ser largo o corto, o desviarse hacia un lado. En los hombres suele ser más ancho y cuadrado; en las mujeres, más angosto.
Muchas veces, lo que se ve como un mentón pequeño es una mandíbula que se desarrolló menos. En ese caso, el mentón es solo una parte: lo contamos en Cara clase II y en Cara birretrusa. Por eso, el primer paso es saber si lo que falta está en el mentón o en la base que lo sostiene. Lo mismo pasa con la nariz: puede verse prominente sin ser el problema, porque destaca cuando el mentón queda atrás. Lo que importa es el rostro en su armonía total, no una parte aislada.
La mentoplastia: tu propio hueso, en su lugar
En la mentoplastia (o genioplastia), el hueso del mentón se separa por dentro de la boca, sin cicatrices visibles, y se fija en una nueva posición con pequeñas placas de titanio. Como es tu propio hueso, se puede mover en todas las direcciones: adelantar, retroceder, alargar, acortar, centrar o girar.
No es siempre la misma cirugía: hay varias técnicas, y la que corresponde se elige según tu caso. El mentón se analiza junto con el resto del rostro y con la mandíbula, porque así se pueden mejorar los contornos de la cara y sus proporciones, y lograr una armonía del conjunto con un resultado natural. Se planifica sobre el clon digital de tu rostro y puede hacerse sola o junto a la cirugía de los maxilares.
La recuperación no es larga y no exige mayores restricciones después de la cirugía. El riesgo de infección es muy bajo. Al cabo de unos tres meses, el hueso ya consolidó: es tu propio hueso, normal, y queda estable en el tiempo. Además, al adelantar el mentón, los músculos de la lengua que se insertan en él también avanzan, lo que puede ampliar la parte baja de la vía aérea.
Por qué no recomendamos implantes ni rellenos de mentón
El implante (prótesis) de mentón es una pieza de material externo que se pone sobre el hueso para dar volumen. Por eso no lo recomendamos:
- puede dañar el hueso que lo sostiene, que con los años se reabsorbe bajo la pieza, y también las raíces de los dientes de abajo;
- puede desplazarse o infectarse, y en esos casos hay que retirarlo;
- los resultados suelen verse poco naturales: solo agrega volumen hacia adelante y no corrige la altura ni una desviación;
- no distingue si lo que falta es la mandíbula entera o solo el mentón;
- en general no se hace a la medida: son piezas estándar.
El ácido hialurónico y otros rellenos tampoco son la indicación para el mentón. Se reabsorben en algún grado, según su densidad, y con el tiempo migran: tienden a caer y desplazarse, lo que genera otros problemas. Además, antes de cualquier tratamiento definitivo, normalmente hay que eliminarlos con hialuronidasa.
En resumen, la mentoplastia es una intervención muy efectiva y de grandes resultados, comparada con agregar un material externo que con el tiempo puede generar daño.
Cómo se decide
No hay una fórmula única. El diagnóstico mira el rostro completo: cómo se relacionan el maxilar, la mandíbula y el mentón, cómo encajan tus dientes, cómo respiras y lo que tú buscas. Con eso vemos si basta trabajar el mentón o si conviene mirar la base que lo sostiene, y revisamos contigo cada opción, con sus ventajas y sus límites. Todo se planifica antes sobre el clon digital de tu rostro, pensando en la armonía y en la función a la vez.
Si sientes que tu mentón no acompaña tu perfil, en la evaluación vemos si es el mentón o la base que lo sostiene.
Preguntas frecuentes
¿Mentoplastia o implante de mentón?
Recomendamos la mentoplastia. Mueve tu propio hueso, permite ajustarlo en todas las direcciones y, a los tres meses, el hueso ya consolidó y queda estable. El implante es un material externo que solo agrega volumen hacia adelante, no se hace a la medida y, con los años, puede dañar el hueso y las raíces, desplazarse o infectarse.
¿Deja cicatriz?
No a la vista. La mentoplastia se hace por dentro de la boca.
¿Se puede hacer sola, sin operar los maxilares?
Sí, en algunos casos. Cuando lo que falta está solo en el mentón, la mentoplastia puede hacerse sola. Si la mandíbula o el maxilar son parte del origen, se planifica todo en conjunto.
¿Se me va a dormir el labio?
Es frecuente sentir el labio de abajo y el mentón adormecidos las primeras semanas, porque cerca pasa un nervio que da la sensibilidad. En general, la sensibilidad vuelve con el tiempo; en la evaluación te explicamos qué esperar en tu caso.
Si mi mandíbula es pequeña, ¿basta con agrandar el mentón?
No siempre. Cuando a la mandíbula le faltó desarrollo, agrandar solo el mentón puede dejar un perfil poco natural y no cambia el espacio para la lengua ni para respirar. Por eso estudiamos la base completa antes de decidir.
¿Y el ácido hialurónico u otros rellenos en el mentón?
No son los indicados. Se reabsorben en algún grado y con el tiempo migran, cayendo y desplazándose. Si ya tienes un relleno, normalmente hay que eliminarlo con hialuronidasa antes de planificar la cirugía.
¿La recuperación es larga?
No. La mentoplastia no requiere una recuperación larga ni mayores restricciones después de la cirugía, y el riesgo de infección es muy bajo. En la evaluación te explicamos los cuidados de los primeros días.
¿La mentoplastia mejora la respiración?
Al adelantar el mentón, los músculos de la lengua que se insertan en él también avanzan, y eso puede ampliar la parte baja de la vía aérea. No reemplaza el diagnóstico ni el tratamiento de una apnea: la apnea se confirma con una polisomnografía y otros exámenes, y trabajamos en equipo cuando el caso lo requiere.
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